Hacia un futuro mejor

Cómo detectar y combatir la dislexia jugando

Rocío P. Benavente

Tras años de investigación, Luz Rello ha conseguido que una aplicación detecte problemas de dislexia mientras los niños realizan varios juegos. Es el test más usado del mundo

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uando Luz Rello tenía 4 o 5 años empezó a pensar que era más tonta que sus compañeros de clase. Fue un día en el que, sentados en círculo, cada uno debía leer una palabra de una serie de cuatro. No podía leerla. Empezó a echar cuentas -mientras leían todos los que estaban sentados antes que ella en ese círculo- de cuál sería la palabra que le iba a tocar para memorizarla y así disimular que no podía leer. Quizá fuese tonta pero era bien espabilada.

Claro que Luz no era tonta como tampoco lo son los miles de niños en todo el mundo que son disléxicos. Eso era lo que Luz estaba empezando a manifestar por aquel entonces pero tanto ella como los adultos a su alrededor tardarían aún varios años en darse cuenta. "La dislexia es un trastorno oculto. Tú estás delante de alguien que la padece y no se lo ves, y él tampoco lo nota", explica la investigadora en lingüística e informática.

Los chavales disléxicos a menudo son diagnosticados demasiado tarde, cuando ya llevan a cuestas el estigma

Ella tuvo suerte y supo compensar sus dificultades con otras formas de aprendizaje para no quedarse descolgada en sus estudios. No es lo más común. Se calcula que el 10% de la población padece dislexia y que es la causa que está detrás de aproximadamente el 40% de los casos de abandono escolar. Los chavales disléxicos a menudo son diagnosticados demasiado tarde, cuando ya llevan a cuestas el estigma, a veces muy interiorizado, de que son menos listos o más vagos que sus compañeros. "Es lo que todo el mundo te dice, que te esfuerces, que te concentres, que trabajes... ¡Y tú lo haces! Pero ves que no consigues mantener el ritmo".

Pero puede evitarse. Solo es necesario utilizar recursos educativos que ayuden a superar esas dificultades y se apoyen en las fortalezas de cada niño: lecciones en audio en vez de leídas, recursos visuales, esquematización de los contenidos, reglas mnemotécnicas... La diferencia en los resultados académicos son notables si estas ayudas llegan a tiempo.

Luz lleva años trabajando en métodos para detectar precozmente este trastorno. Tras años de investigación en España y en Estados Unidos, el resultado es Dytective, un juego en forma de aplicación multiplataforma que aprende del jugador para detectar sus fallos y sus fortalezas.

Rello ha comprobado que Dytective es un método eficaz para mejorar las habilidades de lectura y escritura

"A base de ir recopilando errores que cometen los disléxicos nos dimos cuenta de que no todos cometemos los mismos y que existen distintos patrones", explica. Conociendo esos patrones se puede hacer un cribado previo de afectados por dislexia, que nunca sustituirá al diagnóstico de un profesional, pero sí puede dar la voz de alarma que evite que el problema pase desapercibido durante años.

Junto a su equipo de Dytective, Rello ha perfeccionado la herramienta y ha comprobado no solo que sirve para ponerse en la pista de la dislexia oculta sino que es un método eficaz para mejorar las habilidades de lectura y escritura de los que la padecen. "Hemos hecho estudios que demuestran que utilizando este juego en combinación con la terapia se obtienen mejores resultados que solo con la terapia".

“Nuestro objetivo es llegar al máximo público posible para intentar que ningún afectado se quede sin diagnosticar"

Ahora toca llevar Dytective a todos los niños posibles para que ninguno sufra dificultades académicas innecesarias. La idea es que lo utilicen tanto las familias como los terapeutas, y al modelo de suscripción quieren sumar un modelo de becas patrocinadas para que los niños con dificultades económicas no se queden sin acceso. Además, han firmado un acuerdo con la Comunidad de Madrid para que Dytective se implemente en cien colegios públicos y sirva como un cribado precoz.

"Hasta el momento lo han utilizado 130.000 niños en 55 países. Es el test de dislexia más usado del mundo. Pero queda mucho por hacer porque si lo comparamos con la población potencial con dislexia del mundo hispano, es una proporción muy pequeña. Nuestro objetivo es llegar al máximo público posible para intentar que ningún afectado se quede sin diagnosticar."

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